¡A preparar la chimenea para el frío!

Con la llegada del otoño, el tiempo se vuelve más variable y los termómetros inician su descenso. Por ello, es un buen momento para poner a punto tu chimenea para la temporada invernal. Se trata de una tarea de mantenimiento sencilla, solo tienes que tener en cuenta las siguientes cuestiones:

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  • Deshollinar la chimenea. Consiste en eliminar el hollín y el resto de suciedad que pueda haber quedado después de utilizarla el invierno anterior. Aunque hicieras una limpieza al acabar la temporada de frío, conviene que lo vuelvas a hacer. De este modo, tendrás la tranquilidad que no hay ningún elemento que pueda obstruir el conducto, o incluso, provocar un incendio. Existe una gran variedad de herramientas para limpiar el hogar, pero normalmente con un cepillo será suficiente. En caso de que esté muy sucia, te recomendamos que nos preguntes qué producto químico puedes usar para facilitar la limpieza de la chimenea, ya que no todos son adecuados y utilizar uno cualquiera puede perjudicar tu hogar.

  • Limpieza exterior. A pesar de que el interior de la chimenea es la parte más importante y donde se concentra todo el hollín, es importante que limpies la parte exterior para sacar el polvo y la suciedad que se acumula día tras día. En este caso, tienes que tener en cuenta el material con que se ha construido el hogar para elegir el producto más adecuado. Si no estás seguro, no dudes en consultárnoslo. Esta limpieza exterior es conveniente repetirla de vez en cuando, durante el invierno, para evitar que se acumule la suciedad. Al fin y al cabo, ¡la chimenea también ejerce una función decorativa!

  • Revisión de seguridad. La puesta a punto de la chimenea también sirve para detectar anomalías, pero si lo haces con tiempo, no sufras, que podrán ser solucionadas antes de la llegada del frío. Una vez la chimenea esté limpia, aprovecha para revisar todos los elementos de seguridad, como, por ejemplo, la barra de seguridad si el hogar es de tipo abierto o los protectores del suelo y de las paredes.

Así pues, la puesta a punto de la chimenea u hogar no es un proceso complicado, pero sí muy importante para su buen funcionamiento. Si no dispones de tiempo o no estás seguro de cómo hacerlo, deja que los expertos nos ocupemos de ello. Y si decides hacerlo tú mismo, ¡no te olvides de protegerte adecuadamente y de tapar los muebles que haya alrededor de la chimenea para evitar que se ensucien!